
Carlos Ulloa: cuando la trayectoria también cuenta

Trabajadores de Mondelez, a la calle
La escasez de placas en la Ciudad de México, que gobierna Clara Brugada, dejó de ser una anécdota administrativa para convertirse en un síntoma de desorden institucional. Automovilistas que cumplen con pagos y requisitos enfrentan esperas de hasta un mes para recibir sus láminas, sin claridad sobre plazos reales ni inventarios disponibles. La consecuencia inmediata recae en ciudadanos que desean regularizar su situación y terminan atrapados en una burocracia que no ofrece respuestas concretas.
Desde 2025, redes sociales y foros registran testimonios constantes sobre la falta de placas para vehículos particulares e híbridos en módulos de la Secretaría de Movilidad que dirige, Héctor Ulises García Nieto. Muchos conductores circulan con permisos provisionales o posponen la conclusión del trámite, lo que incrementa la incertidumbre en una ciudad donde cualquier documento incompleto puede traducirse en sanciones o restricciones.
El problema adquiere otra dimensión si se considera que en la capital circulan alrededor de 6.4 millones de vehículos, entre automóviles, camiones y motocicletas, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. En un parque vehicular de esa magnitud, cualquier interrupción en la provisión de placas impacta a miles de personas y genera un cuello de botella administrativo difícil de contener.
A la demora se suma la denuncia recurrente sobre la presencia de intermediarios que ofrecen agilizar el trámite a cambio de pagos que oscilan entre 3 mil y 5 mil pesos. La aparición de estos actores revela que el vacío institucional crea oportunidades para la informalidad y erosiona la confianza en las autoridades responsables del proceso.
En agosto de 2025, la Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México, junto con la Corporación Mexicana de Impresión, adjudicó de forma directa a Formas Inteligentes S.A. de C.V. un contrato por 23 millones 923 mil 724.70 pesos para la producción de más de 129 mil placas entre automóviles, ecológicos y motocicletas. La decisión plantea preguntas sobre planeación, previsión de inventarios y mecanismos de competencia.
Datos del Portal de Transparencia muestran que entre 2020 y 2025 la empresa, propiedad de Jaime Silva García, acumuló contratos por 147.5 millones de pesos bajo el mismo esquema de adjudicación directa a través de la Corporación Mexicana de Impresión. La concentración de la proveeduría en un solo actor contrasta con la persistencia del desabasto reportado por usuarios.
Hasta ahora no existe un calendario público que detalle la duración del faltante ni el volumen real de placas pendientes de entrega. En una ciudad que presume modernización administrativa, la falta de información alimenta la inconformidad y coloca a los automovilistas en una posición vulnerable, donde cumplir con la ley no garantiza certeza ni eficiencia.
La fotografía que deja 2025 para TRAXION confirma que la compra de Solistica no fue sólo una expansión de tamaño, sino un giro estratégico hacia un modelo asset-light con mayor peso en logística y tecnología, segmento que ya aporta 58.4% de los ingresos.
Bajo el liderazgo de Aby Lijtszain, la compañía registró ingresos por 11,051 millones de pesos en el cuarto trimestre, logrando un salto de 45.7% anual; pero el verdadero termómetro de la integración está en la calidad de sus finanzas: duplicó su flujo neto de efectivo operativo trimestral a 2,358 millones de pesos, cerró el año con un EBITDA de 1,392 millones y mantuvo el apalancamiento en 2.23 veces deuda neta sobre EBITDA, nivel comparable al previo a la adquisición, señal clara de disciplina financiera en medio de una operación de gran calado.
Más allá de los números duros, el mensaje estratégico es convertir la escala alcanzada en ventaja competitiva sostenible y consolidarse como el jugador logístico más relevante del país.
Con una proyección de casi 216 mil hospitales en el mundo para 2026, el ranking The World’s Strongest Hospital Brands de Brand Finance permite identificar qué instituciones logran posicionarse en el escenario global de la alta especialidad.
La evaluación, basada en estándares ISO y en la opinión de más de 2,500 profesionales de la salud en 30 países, mide reputación clínica, capacidad académica y fortaleza institucional entre centros médicos académicos. En ese contexto, el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” se ubicó como el segundo mejor evaluado del país.
El reconocimiento se sostiene en su operación: más de 803 mil consultas en 2024, 34 mil cirugías, 39 mil ingresos hospitalarios y la incorporación de 1,746 equipos médicos en dos años. A ello se suma el liderazgo nacional en trasplante hepático y el egreso de 454 especialistas de 81 programas de formación. En el mismo panorama internacional aparece el Hospital General “Dr. Manuel Gea González”, quinto lugar nacional en el ranking 2026 de Newsweek y Statista.
TOME NOTA: Cerca de 400 trabajadores de la empresa Mondelëz México viven en la zozobra de perder su empleo, si no aceptan las condicionea que son sometidos por el Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), encabezado por Alejandro Martínez Araiza.
Los vendedores de la empresa, que tiene 95 años de presencia en México, repudian la presencia de ese sindicato, del cual no obtienen beneficio alguno y si, en cambio, les cobra cuotas de 5 por ciento de su ingreso global, compuesto por sueldo base más comisiones.
Esta situación persiste desde hace año y medio, cuando el SNAC llegó literalmente a incrustarse en la compañía y a imponer sus condiciones, al obligar a los trabajadores a una afiliación forzosa, lo cual está en contra de la Ley Federal del Trabajo, que define la libertad de los obreros a pertenecer a cualquier agrupación o no hacerlo.
Desde su llegada a dicha empresa, el sindicato prometió a los trabajadores que disfrutarían en un año de los mismos beneficios que tienen los obreros de otras empresas, en las cuales el SNAC controla Contratos Colectivos de Trabajo, como caja de ahorro, pero ese periodo ya pasó y todo quedó en promesas incumplidas.
Las presiones sobre los trabajadores inconformes continúan y prácticamente los 400 vendedores que tiene Mondelëz en los 9 Centros de Distribución (Cedis) en la Ciudad de México y su zona metropolitana temen perder su trabajo, si no aceptan las condiciones de Martínez Araiza.
Los ingresos de los vendedores han venido a la baja, debido a que una parte importante provienen de las comisiones recibidas y estas bajaron, debido a que la compañía no les suministra volúmenes suficientes de productos por falta de maquinaria suficiente para elaborarlos.
Mondelëz México es productora y distribuidora de marcas icónicas de galletas (Marías, Oreo y Ritz), de quesos (Philadelphia), de dulces (paleta Payaso, DuvalÍn), de chicles y caramelos (Trident, Clorets, Bubbaloo, Halls) y de polvos para preparar bebidas (como Tang), por mencionar algunas.




