
La república de los aristochairos

Sospechas en la SICT
Cada vez que se menciona a Caminos y Puentes Federales, el nombre de Jesús Antonio Esteva Medina, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) aparece junto al de Marco Antonio Figueroa Quiñones, director técnico de CAPUFE. La frecuencia de sus apariciones ya despierta preguntas dentro de la propia institución.
La presencia de ambos funcionarios durante recorridos para supervisar el mantenimiento y rehabilitación de tramos carreteros, así como su cercanía hace más ruido que eco cuando se habla de toma de decisiones para proyectos clave dentro del sector. Aunque no serían los únicos detrás de esta posible reconfiguración y todo lo que conlleva.
Dentro de la secretaría también se menciona a Juan Carlos Fuentes Orrala, subsecretario de Infraestructura. Su papel se ubica en el terreno administrativo, asegurando que las decisiones tomadas en niveles superiores se materialicen correctamente.
Su nombre surge en conversaciones sobre contratos estratégicos y proyectos que concentran buena parte del presupuesto carretero.
No podría quedar fuera Rubén Hernández, director general de CAPUFE, cuya cercanía con la presidencia, según comentan, lo colocaría en un lugar de influencia en la distribución de funciones y equilibrios internos de este supuesto reacomodo, sin que nada esté confirmado.
Vale la pena recordar que no todo es reciente. Algunos recuerdan reuniones de Esteva Medina con Manuel Rodríguez Arregui, exsubsecretario de Transporte durante el sexenio de Felipe Calderón, una etapa que sigue generando atención cuando se habla de adjudicación de contratos y proyectos de infraestructura.
La Auditoría Superior de la Federación también dejó huella. En ejercicios previos, obras bajo responsabilidad de Marco Antonio Figueroa recibieron observaciones por pagos en exceso y supervisión deficiente. Los reintegros posteriores no eliminan la percepción de riesgo que persiste en la memoria administrativa.
Con todos estos antecedentes sobre la mesa, cada recorrido y supervisión de Esteva y Figueroa adquiere un significado distinto. CAPUFE y sus funcionarios clave podrían estar concentrando decisiones más allá de lo visible.
Mientras tanto, la sospecha de que algo importante se está decidiendo dentro de la SICT persiste. La combinación de recorridos, antecedentes y relaciones institucionales deja la sensación de que algo grande está por moverse.
*** La confianza como activo productivo
TOME NOTA *** En los negocios, la confianza es un activo tan crítico como el capital. Sin estándares claros y verificables, no hay inversión que escale ni mercado que se sostenga.
Ahí aparece la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA), a cargo de Raúl Tornel y Cruz, que este 15 de enero cumple 27 años operando como un árbitro técnico que casi nadie ve, pero que todos necesitan.
Con más de 8 mil 600 acreditaciones vigentes y reconocimiento en 18 países, la ema garantiza que quien certifica, inspecciona o evalúa realmente cumple, consolidándose como un pilar del Sistema de Infraestructura de la Calidad en México.
Su operación descansa en más de 155 colaboradores y un padrón activo de más de mil 300 evaluadores especializados, además de una intensa labor formativa que explica por qué México puede jugar en ligas internacionales de calidad.
Y es que, la calidad acreditada es la base sobre la que se construyen confianza, competitividad y acceso real a los mercados.




