
Visión Financiera

El agua que nos ahoga y la infraestructura que nos falta
La historia se repite año con año, pero con un matiz cada vez más severo. El Servicio Meteorológico Nacional nos vuelve a advertir sobre un septiembre cargado de monzones, canales de baja presión y lluvias intensas que amenazan con inundar media docena de estados en el país.
Sin embargo, la verdadera tragedia no viene del cielo, sino del suelo: la incansable incapacidad de nuestras ciudades para gestionar el agua. Nos ahogamos en tormentas de unos cuantos milímetros simplemente porque no hemos aprendido a convivir con el recurso.
En este contexto, la discusión ya no puede limitarse a lamentar las calles convertidas en ríos ni a contar los daños materiales tras el paso de cada onda tropical.
La pregunta de fondo es cómo transformar una infraestructura hidráulica que parece diseñada para el siglo pasado. Y es ahí donde voces como la de Humberto Armenta, presidente del Consejo de Administración de RECSA, aportan una perspectiva de pragmatismo urgente: la necesidad de transitar hacia un modelo híbrido que combine el concreto con la naturaleza.
No se trata, por supuesto, de desmantelar los colectores, los drenajes ni las plantas de tratamiento que tanto dinero y esfuerzo han costado. La infraestructura gris sigue siendo la primera línea de defensa para conducir y desalojar volúmenes masivos de agua.
Pero el planteamiento de Armenta es claro: esas obras tradicionales tienen que articularse con soluciones verdes. Parques inundables, zonas de infiltración y superficies permeables que permitan retener el recurso, mitigar los escurrimientos y recargar los mantos freáticos antes de que todo se vaya al caño.
A esta ecuación se le suma un elemento insustituible en la era moderna: la tecnología. El monitoreo en tiempo real, los sensores en las redes y el análisis de datos ya no son un lujo, sino una herramienta de supervivencia urbana.
Como bien sostiene el propio Armenta, la información oportuna se ha convertido en un recurso tan valioso como la propia agua, pues permite anticipar colapsos, reaccionar a tiempo y tomar decisiones operativas con precisión quirúrgica frente a fenómenos meteorológicos extremos.
El gran contrasentido de México es que padecemos la paradoja del exceso y la escasez en cuestión de meses. Nos inundamos en el segundo semestre del año y sufrimos por sequías brutales en el primero.
Esta variabilidad exige que la planeación urbana deje de ver al agua de lluvia como un enemigo del cual hay que deshacerse a toda prisa, para empezar a tratarla como un activo estratégico que debe ser captado, tratado y almacenado.
Al final del día, las inversiones públicas en drenaje y saneamiento se quedarán cortas si no adoptamos un enfoque de gestión integral y resiliencia urbana. La encrucijada no es optar entre el tubo de concreto o el parque ecológico, sino integrar la ingeniería con la tecnología y el medio ambiente.
Las lluvias extremas ya están aquí; la duda es si nuestras autoridades y nuestras ciudades estarán listas para responder antes de la próxima tormenta. Así las cosas.
*** Capital para las MiPyMEs
El gobierno de Guanajuato, que encabeza Libia Dennise García Muñoz Ledo, apuesta por una ruta más directa para que las MiPyMEs con el distintivo Marca Guanajuato accedan a financiamiento.
El convenio entre la Secretaría de Economía, a cargo de Claudia Cristina Villaseñor, y la Financiera y Apoyos Tú Puedes Guanajuato acerca nueve opciones de crédito, además de orientación y asesoría personalizada.
El beneficio está en vincular los recursos con las necesidades concretas de cada negocio, desde la compra de materia prima hasta el fortalecimiento de su capacidad productiva, con menos trámites y sin intermediarios.
La estrategia busca que más empresas locales obtengan recursos para fortalecer su operación y encuentren mejores condiciones para competir dentro y fuera de México.
Con financiamiento y acompañamiento, Marca Guanajuato puede representar un respaldo concreto para aquellos pequeños y medianos negocios que hoy buscan un camino para ampliar su capacidad y llegar a nuevos mercados.
*** Viviendas en construcción
TOME NOTA *** El gobierno federal de Claudia Sheinbaum reportó 277 mil viviendas en construcción y 89 mil asignadas a través del Infonavit, la Conavi y el Fovissste, con lo que alcanzó un avance de 37 por ciento respecto de la meta sexenal de 1.8 millones de casas, esta a través de la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Elena Vega Rangel.
Así, se detalló que actualmente existen 667 mil viviendas contratadas, distribuidas en 766 proyectos en el país. La inversión acumulada asciende a 75 mil 900 millones de pesos. Esto al considerar la construcción, los mejoramientos, la regularización y las modificaciones de créditos, la política federal de vivienda prevé beneficiar a 12 millones de familias durante el sexenio.
Con esto, se calcula que la inversión anual relacionada con el programa equivale a cerca de 1.2 por ciento del Producto Interno Bruto.
La mandataria estimó además alrededor de 2.4 millones de empleos asociados con las viviendas contratadas hasta ahora, a partir de un cálculo de cuatro puestos de trabajo por cada casa. Es decir, 12 millones de familias van a ser beneficiadas por todo el Programa de Vivienda en el sexenio y significa cerca de 1.2 por ciento del PIB anual de inversión.




