
Visión Financiera

Seguridad a la altura del AICM
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), incorporado al sector coordinado por la Secretaría de Marina (SEMAR) y dirigido por Almirante Juan José Padilla Olmos movilizó a más de 25 millones de pasajeros en sus dos terminales esto de enero a julio de 2026 y registró más de 182 mil operaciones comerciales y de aviación en general, cifras que por sí solas dimensionan el reto que representa mantener bajo vigilancia una de las principales puertas de entrada y salida del país.
Y es que, con decenas de miles de personas transitando diariamente por sus instalaciones y cientos de vuelos nacionales e internacionales cruzando sus pistas, su esquema de seguridad combina las capacidades de las instituciones federales con el apoyo de compañías privadas, en una operación permanente que busca anticiparse a riesgos y reforzar las tareas de prevención dentro de las terminales.
Precisamente, las acciones de seguridad implementadas en el aeropuerto fueron uno de los puntos que hizo eco la presidenta Claudia Sheinbaum durante su segundo informe de Gobierno. El balance del último año da cuenta de más de 14 mil patrullajes y recorridos preventivos, además de diversos operativos que permitieron el aseguramiento de drogas, armas, municiones y especies exóticas, lo que deja ver que la vigilancia aeroportuaria va mucho más allá del control cotidiano de pasajeros y equipajes.
De acuerdo con los resultados incluidos en el informe, en el último año se realizaron 10 mil 761 patrullajes a pie y 943 en vehículo, mientras que otros 2 mil 336 recorridos estuvieron enfocados específicamente en la localización y neutralización de posibles artefactos explosivos. Se trata de una operación que exige presencia constante y capacidad de respuesta ante escenarios que, aunque no siempre son visibles para los usuarios, forman parte de los riesgos que deben atenderse en un aeropuerto de esta magnitud.
En este balance también aparece el trabajo de la Armada de México, acompañado por las empresas de seguridad privada que participan en el esquema integral de vigilancia del AICM.
Actualmente son seis las compañías que prestan estos servicios en el aeropuerto, entre ellas Serprosep S.A. de C.V. y Armour King S.A. de C.V., cuya participación forma parte de una estrategia en la que las capacidades institucionales y privadas deben operar de manera coordinada para mantener el control de las instalaciones.
Las acciones de vigilancia permitieron asegurar 335.8 kilogramos de sustancias ilícitas, mil 233 municiones y seis armas de fuego. A ello se sumó la retención de 543.4 toneladas de pepino de mar y 264 especies exóticas antes de que salieran del país, una muestra de que la operación de seguridad en el AICM también tiene implicaciones en materia de combate al tráfico de sustancias, armas y especies.
Los operativos derivaron además en la detención de 29 personas, 22 mexicanas y siete extranjeras, quienes fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), que encabeza Ernestina Godoy.
Y como parte del fortalecimiento de las capacidades de vigilancia, fueron instaladas 3 mil 629 cámaras de videovigilancia con capacidad para detectar equipajes abandonados o movimientos inusuales dentro de las terminales. Aquí, la seguridad es una tarea de prevención permanente.
*** Agua, el reto que viene para las ciudades
Mientras el Servicio Meteorológico Nacional mantiene el pronóstico de lluvias fuertes en buena parte del país, en el sector de infraestructura comienza a tomar fuerza una discusión que va más allá de atender inundaciones cuando éstas ya ocurrieron.
El verdadero desafío, dicen, está en preparar a las ciudades para captar, conducir, desalojar y aprovechar mayores volúmenes de agua. Humberto Armenta González, presidente del Consejo de Administración de Regiomontana de Construcción y Servicios (RECSA), pone sobre la mesa una fórmula que combina infraestructura hidráulica convencional con soluciones basadas en la naturaleza y tecnología.
La apuesta, en otras palabras, es dejar de ver al agua de lluvia únicamente como un problema de emergencia y comenzar a tratarla como un activo que puede gestionarse.
Y es que el escenario meteorológico apunta a que la presión sobre los sistemas urbanos continuará. El monzón mexicano, canales de baja presión, vaguadas y ondas tropicales mantienen condiciones para precipitaciones importantes en entidades como Nuevo León, Jalisco, Sinaloa, Veracruz y Chiapas, entre otras.
*** Escolín, motor regional
El Proyecto Escolín coloca nuevamente a Poza Rica en el mapa de las grandes apuestas industriales del país. La iniciativa no solo plantea una inversión cercana a 141 mil millones de pesos; también abre una oportunidad para recuperar actividad económica en una región con fuerte vocación energética.
Manuel Chávez Guerra, director de Proyectos O&G de Grupo Fénix, señala que el proyecto forma parte de una cartera de seis iniciativas que Grupo Fénix impulsa junto con Mota-Engil y Duro Felguera. El objetivo central apunta a la producción nacional de fertilizantes y a una menor dependencia de las importaciones.
La dimensión económica resulta relevante. México importa entre 1.6 y 2 millones de toneladas de fertilizantes al año, mientras los nitrogenados concentran alrededor de 65% de la demanda. Escolín puede modificar ese escenario y fortalecer la seguridad alimentaria. El impacto también llegará al empleo.
La construcción de los proyectos contempla alrededor de 20 mil puestos de trabajo, además de una cadena de proveeduría que puede beneficiar a empresas locales. Para el norte de Veracruz, Escolín representa algo más que una planta industrial: representa la posibilidad de recuperar inversión, empleo y actividad productiva con una visión de largo plazo.
*** El desplome de Movistar en México; de rival a inquilino.
Durante años, AT&T y Movistar se desangraron compitiendo en el mercado celular mexicano con planes agresivos en precio, cobertura, gigas y llamadas.
AT&T terminó imponiéndose, y el marcador es brutal en su sencillez: Telcel obtiene de cada cliente unos 178 pesos al mes; AT&T, alrededor de 142; Movistar, apenas 73, la mitad del promedio del mercado.
Movistar concentra una de cada siete líneas celulares del país, pero apenas captura siete centavos de peso por cada factura de la industria. Sus tarifas más bajas no eran una estrategia, sino el síntoma de una empresa que había dejado de invertir.
Movistar no cuenta con espectro ni con red propia: la cobertura, la velocidad y el 5G que recibe hoy un cliente de Movistar viajan por la infraestructura de AT&T y se revenden bajo una marca española.
Telefónica llegó a México entre 2000 y 2001 al comprar las cuatro operadoras del norte que tenía Motorola, y en 2002 tomó el control de Pegaso PCS; en los años siguientes consolidó todo bajo la marca Movistar.
Durante mucho tiempo fue el claro segundo lugar del país, pero nunca alcanzó a Telcel, que ya tenía la red más grande y se quedó con la mayoría de los clientes. Hoy Telcel atiende 83 millones de líneas, esto es el 59 por ciento del mercado.
AT&T hizo lo que Telefónica no quiso hacer: invertir. Entre 2014 y 2015 la estadounidense compró Iusacell por 2,500 millones de dólares y Nextel México por 1,875 millones, arrancó con infraestructura y espectro, y luego anunció otros 3,000 millones de dólares para ampliar y modernizar su red. El resultado: entre 900 mil y un millón de líneas nuevas cada año.
Movistar, en cambio, se quedó anclada en el prepago de bajo gasto y desde 2019 renunció de plano a la infraestructura: migró a la red de AT&T y devolvió su espectro al Estado.
Así, el 21 por ciento de las líneas del mercado que tenía Movistar en 2019 se redujo a 14.7 por ciento a mediados de 2025, mientras AT&T subió a 16.2 por ciento.
El nuevo orden del mercado quedó claro: Telcel sigue dominando, AT&T se consolidó en segundo lugar y Movistar es el gran perdedor.
*** Destina líder del SNAC 14 millo es en su imagen
TOME NOTA *** Por cuarta ocasión, Alejandro Martínez Araiza, líder ilegal del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), volvió a saquear las arcas de esa agrupación para promover su imagen pública falsa, acción que representa un gasto injustificado de 14 millones de pesos, acumulado de 2023 a la fecha.
Con dicha estrategia, el dirigente espurio pretende formar ante la opinión pública una reputación falsa como dirigente sindical “moderno” que defiende los intereses de los trabajadores, cuando en realidad reprime y provoca el despido de quienes están en contra de sus abusos. Además, habla de su supuesta influencia dentro de la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Trabajadores del SNAC informaron que Martínez Araiza gastó alrededor de 11 millones de pesos en el pago de publicidad a una revista que lo promocionó como uno de los “300 líderes más influyentes de México” en sus ediciones de 2023, 2024, 2025 y 2026, calificativo totalmente falso que no se puede aplicar a un dirigente auto reelegido en comicios ilegales en abril del año pasado.
Sin embargo, las cosas no pararon ahí, sino que el dirigente, conocido en el mundo del sindicalismo, como “El Principito” por sus extravagancias y derroche de dinero que no es de él, en este año volvió a dilapidar recursos del sindicato para comprar páginas de publicidad para engañar a la opinión pública y hacer creer que él es un líder a nivel nacional.