
Miscelánea, Salud y Política

Cultura abre otro frente
A los reclamos salariales que desde hace meses mantienen los trabajadores de la Secretaría de Cultura ahora se sumó un nuevo conflicto: las condiciones en que fue ocupada la nueva sede de la dependencia.
El Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (SNDTSC) cerró este martes 14 de julio el inmueble ubicado en Dinamarca 84, en la colonia Juárez, y bloqueó avenida Chapultepec para exigir que la dependencia, encabezada por Claudia Curiel de Icaza, acredite la existencia del Dictamen de Responsable de Obra (DRO), el dictamen estructural y el dictamen vigente de Protección Civil, documentos que, aseguran, no fueron exhibidos antes del traslado del personal.
El sindicato sostiene además que el cambio de centro de trabajo se realizó sin una notificación administrativa formal, por lo que cuestiona la legalidad del procedimiento y advierte que, mientras no exista un acto debidamente fundado, tampoco podrían aplicarse descuentos o sanciones a quienes no acudan a la nueva sede.
El episodio ocurre cuando aún permanece abierto el diferendo salarial. El 5 de marzo, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció el rezago que enfrenta el personal de Cultura y aseguró que su gobierno, junto con la Secretaría de Hacienda, atendería gradualmente las demandas presupuestales. Ese mismo día, la secretaria Claudia Curiel prometió en mesas de diálogo que ningún trabajador percibiría un ingreso inferior al salario mínimo.
Sin embargo, el 23 de junio, la Unidad de Política y Control Presupuestario publicó la Política Salarial 2026 con un incremento de 4% al tabulador. Para el SNDTSC el ajuste resulta insuficiente para corregir el rezago acumulado durante los últimos años, por lo que el 26 de junio solicitó reabrir la negociación con las autoridades.
El problema para Cultura es que ambos conflictos ahora convergen. A las demandas económicas se suman cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y la legalidad del traslado a la nueva sede.
La dependencia tendrá que responder no sólo con mesas de diálogo, sino con documentos que den certeza a los trabajadores. De lo contrario, un conflicto laboral podría escalar hacia un problema operativo y administrativo de mayor alcance.
*** Mirar hacia fuera
El siguiente paso del golf mexicano podría estar fuera del país. Dicen por ahí que la reunión que representantes de la Gira de Golf Profesional Mexicana (GGPM) sostendrán la próxima semana durante el British Open en Inglaterra busca abrir alianzas con otros circuitos para facilitar el acceso de sus jugadores a competencias internacionales mediante exenciones, categorías o mecanismos de clasificación.
De ser así, esta propuesta llega respaldada por ocho temporadas de operación, torneos con puntos para el Official World Golf Ranking y una estructura que ha permitido proyectar talento hacia los principales circuitos.
También por cifras: más de 173 millones de pesos repartidos en bolsas y una proyección de 19.4 millones de pesos para la temporada 2026-2027, con premios de hasta 3.2 millones en el Tour Championship. Si el proyecto encuentra respaldo, el alcance de la GGPM podría crecer de forma importante.
*** ISSSTE se desmarca
TOME NOTA *** No va a caer nada bien el oficio que el ISSSTE, que dirige Martí Batres, envió a la Secretaría de Hacienda para anticipar que no participará en la compra consolidada de vestuario, calzado y equipo de protección para 2026.
Bajo el argumento de generar ahorros y escudándose en las inconformidades del Sindicato por la calidad de los uniformes, el Instituto decidió desmarcarse de una política que la dependencia de Edgar Amador ha defendido como uno de los principales instrumentos para conseguir mejores precios y ahorros de miles de millones de pesos para el Gobierno Federal.
El movimiento tampoco pasará inadvertido en la oficina de Raquel Buenrostro, desde donde se ha insistido en fortalecer los mecanismos de contratación pública y evitar que cada dependencia tome rutas distintas.
Lo más probable es que la propuesta no prospere y que el ISSSTE termine alineándose a la estrategia del gobierno federal. Pero la indisciplina ya quedó documentada.




