
Filosofía sin escrúpulos

El nuevo puerto mexicano
La competencia entre puertos internacionales atraviesa una etapa distinta. Durante años, el liderazgo se medía por el volumen de carga movilizada o la capacidad de recibir embarcaciones de gran tamaño. Hoy el criterio cambió.
La eficiencia energética, la automatización y la reducción de emisiones forman parte de los nuevos indicadores que determinan qué terminales logran mantenerse dentro de las rutas estratégicas del comercio global. Bajo esa lógica, Hutchison Ports ICAVE, que lleva Javier Rodríguez Miranda, decidió acelerar su transformación operativa en Veracruz, donde gobierna Rocío Nahle.
La inversión superior a 62.8 millones de pesos en equipos eléctricos y autónomos no representa únicamente una actualización tecnológica. La decisión refleja una estrategia para adaptar la terminal a las nuevas exigencias logísticas internacionales.
Los seis nuevos Autonomous Trucks se suman a la flota ya existente y elevan a 12 el número de unidades sin conductor en operación dentro del puerto. El objetivo apunta a incrementar la eficiencia en el traslado interno de contenedores y reducir riesgos asociados a errores humanos.
La automatización portuaria dejó de ser una tendencia futurista. Los grandes operadores marítimos avanzan hacia modelos donde la intervención humana disminuye en tareas repetitivas y de alto riesgo. Hutchison Ports ICAVE busca colocarse en esa ruta. Javier Rodríguez Miranda entiende que el crecimiento del Puerto de Veracruz obliga a modernizar la infraestructura si se pretende responder al aumento constante en el movimiento de mercancías.
La estrategia impulsada por el grupo Hutchinson Ports que en México y América Latina preside Jorge Magno Lecona, también incorpora electrificación de maquinaria pesada. Los nuevos Reach Stackers eléctricos y las tracto-planas eléctricas sustituyen gradualmente equipos impulsados por diésel.
Esa transición tiene implicaciones ambientales y financieras. Menores emisiones contaminantes, menor dependencia de combustibles fósiles y mejores indicadores de eficiencia energética forman parte del nuevo modelo operativo que impulsa la terminal.
El contexto internacional explica buena parte de esta transformación. Las cadenas globales de suministro enfrentan mayores presiones regulatorias relacionadas con sostenibilidad. Navieras, fondos de inversión y operadores logísticos exigen infraestructura compatible con metas ambientales de largo plazo.
Hutchison Ports ICAVE decidió alinearse con la estrategia NET Zero del grupo Hutchison Ports, que contempla reducciones importantes de gases de efecto invernadero hacia 2033 y emisiones netas cero para 2050.
Los datos de la ASIPONA muestran la relevancia de Veracruz dentro del sistema portuario mexicano. Más de 30 millones de toneladas de carga y 1.3 millones de TEUs movilizados durante 2025 confirman que el puerto se mantiene como pieza clave para el comercio exterior nacional. Ese crecimiento obliga a fortalecer capacidad operativa y adoptar herramientas tecnológicas capaces de responder a operaciones más complejas.
La modernización de Hutchison Ports ICAVE también refleja un cambio más profundo dentro de la industria marítima mexicana. Los puertos que no aceleren su transición tecnológica enfrentarán mayores dificultades para competir frente a terminales internacionales que ya operan con automatización avanzada y menores emisiones. Veracruz busca mantenerse como referente logístico del Golfo de México y esta inversión parece marcar el rumbo que seguirá el sector durante los próximos años.
*** Reciclar empieza mucho antes del contenedor
Durante años, la conversación sobre reciclaje se concentró en la separación de residuos y en la capacidad de las plantas recicladoras. Sin embargo, la industria enfrenta hoy una realidad distinta. El éxito de la economía circular depende, en gran medida, de decisiones que ocurren mucho antes de que un envase llegue a un contenedor.
Ese fue uno de los mensajes centrales de APR durante Plastics Recycling LATAM 2026. Steve Alexander, presidente y CEO de APR, recordó que hasta el 80% de la reciclabilidad de un envase se define desde su etapa de diseño.
El dato refleja un problema que durante años pasó desapercibido. Muchos empaques incorporan componentes, tintas, adhesivos o combinaciones de materiales que dificultan su recuperación dentro de los sistemas actuales de reciclaje.
Ante el avance de nuevas regulaciones ambientales y esquemas de Responsabilidad Extendida del Productor, el diseño reciclable dejó de representar una recomendación voluntaria. Hoy forma parte de la competitividad de las marcas.
Martha Ricardi, directora de Estrategia para Latinoamérica de APR, también destacó la necesidad de construir estándares regionales compartidos que permitan fortalecer la circularidad en América Latina. La región enfrenta un escenario decisivo donde industria, reguladores y consumidores necesitan avanzar bajo criterios comunes que permitan transformar residuos en recursos y no en desechos permanentes.
*** Las cifras golpean
TOME NOTA *** El problema para Samuel García ya no sólo es político. Los nuevos datos del Inegi, revelados esta semana, comenzaron a encender alertas dentro del sector empresarial de Nuevo León, particularmente entre industrias que desde hace meses denuncian presuntas presiones regulatorias desde dependencias estatales.
La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2025 reveló que los ciudadanos que dijeron haber sufrido actos de corrupción aumentaron 70% respecto a 2021, al pasar de 18 mil 684 a 31 mil 833 casos por cada 100 mil habitantes, cifra superior a la media nacional. El dato golpea directamente el discurso de competitividad y atracción de inversión que busca proyectar el gobierno estatal.
En el sector privado persiste preocupación por inspecciones ambientales, amenazas de clausura y revisiones discrecionales atribuidas principalmente a la Secretaría de Medio Ambiente, encabezada por Raúl Lozano. Morena no perdió oportunidad y ya comenzó a mover políticamente el tema con una próxima ‘gira contra la corrupción’ rumbo a 2027.