
Visión Financiera

Teníamos al menos uno de sus textos. Eran imprescindibles en aquellos tiempos. Faltaban más de veinticinco años para la explosión de derechos que significó la reforma de 2011 y, por lo tanto, cuarenta para la regresión que significó la del Poder Judicial.
Eran los días en los cuales un entusiasta maestro nos recomendaba leer de Juventino V. Castro un pequeño texto con un sugerente título: Hacia el Amparo Evolucionado. Por cierto, en 2011, el viejo ministro era diputado y votó la reforma que cambió, por una buena temporada, la forma de hacer justicia en México.
Trueba, al igual que Sierra Méndez, De la Cabada, Héctor Pérez Martínez y Carpizo, nació en San Francisco de Campeche. A Carpizo lo conocí en el año 1983 en el auditorio de mi escuela de Derecho; me impresionó su inteligencia; le precedía la fama de ser el autor de El presidencialismo mexicano. En 2009 supe de su inmensa generosidad. En mi modesta biblioteca, los textos de Trueba me recuerdan las clases de amparo con el sabio José Fuentes y las de Derecho Laboral, que con mucha simpatía nos ofrecía Francisco Almaguer.
Con información de Quadratín México



