
Trabajadores de la salud bloquean tramo del Periférico de Mérida

TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de octubre de 2026.- Imagina un bosque en el que desaparece una parte de sus habitantes. Quedan espacios disponibles, cambian las relaciones entre las especies y algunos organismos encuentran oportunidades para expandirse.
Algo parecido puede ocurrir en nuestro intestino durante un tratamiento con antibióticos. En ese ecosistema perturbado, la alimentación también puede influir en cuáles microorganismos prosperan.
Una investigación publicada en Nature en septiembre aporta evidencia sobre esta interacción.
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