
Buscan diversificar las obras públicas a pequeños empresarios en Sinaloa

CULIACÁN, Sin., 22 de octubre de 2026.- Con cero tumbas disponibles en los panteones públicos de Culiacán al cierre de 2024, de acuerdo con cifras compartidas por Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la búsqueda de alternativas para dar sepultura a los seres queridos cobra relevancia ante los límites de la capacidad funeraria. La cremación, las urnas ecológicas y otras opciones podrían abrir nuevas posibilidades frente a la disponibilidad de espacios en Sinaloa.
De acuerdo con el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales 2025 del Inegi —que reúne información al cierre de 2024—, Culiacán registró 31 mil 129 fosas o tumbas en sus panteones públicos, todas ocupadas y sin espacios disponibles.
La situación contrasta con la de otros municipios sinaloenses; por ejemplo, en Mazatlán se contabilizaron 30 mil 24 fosas o tumbas, de las cuales 29 mil 774 estaban ocupadas y 250 disponibles; mientras que Navolato reportó 22 mil 66 espacios, con 20 mil 988 ocupados y mil 78 disponibles.
A nivel estatal, el tabulado sumó 243 mil 292 tumbas, de las cuales 138 mil 637 estaban ocupadas y 104 mil 55 disponibles, mientras que 600 no tenían identificado su estado de ocupación.
Sin embargo, las fosas o tumbas no son la única modalidad de alojamiento funerario contemplada en los panteones públicos. El censo también considera gavetas, nichos y criptas familiares, alternativas que permiten dimensionar la capacidad de los cementerios más allá de las sepulturas tradicionales.
En cuanto a las fosas comunes, Culiacán registró 850, todas en operación, con 850 cadáveres inhumados al cierre de 2024. En Guasave se reportaron 173 fosas comunes en operación y 173 cadáveres inhumados, mientras que Mazatlán contabilizó una fosa común en operación y 71 cadáveres inhumados. En conjunto, Sinaloa registró mil 90 fosas comunes: mil 26 en operación y 64 fuera de operación. Asimismo, contabilizó mil 107 cadáveres inhumados en estos espacios.
Culiacán, entre la ocupación de sus panteones y la búsqueda de nuevos espacios
La falta de terrenos nuevos en algunos camposantos de la capital sinaloense ha llevado a las autoridades municipales a recurrir a otros panteones para continuar brindando el servicio. Uno de los casos es el panteón 21 de Marzo, que dejó de contar con lotes nuevos para sepulturas, por lo que las familias que requieren un espacio comenzaron a canalizarse al de Loma de Rodriguera.
Ante este panorama, las gavetas familiares y los procedimientos autorizados para reorganizar restos se han vuelto una opción para aprovechar espacios existentes; asimismo, las autoridades municipales también han planteado la construcción de nuevos cementerios. En marzo de 2026, el entonces alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil anunció proyectos para habilitar tres camposantos en el municipio: uno en Aguaruto, otro en Quilá y uno más en la zona urbana de Culiacán.
Cremación y urnas ecológicas, alternativas ante la falta de espacio
Ante las limitaciones de espacio en algunos panteones, la cremación representa una alternativa a la sepultura tradicional, ya que permite conservar las cenizas en urnas y depositarlas en nichos funerarios o en otros espacios destinados para ese fin. Esta opción también abre la posibilidad de explorar formas distintas de conservar los restos, sin requerir necesariamente una tumba convencional.
Entre ellas se encuentran las urnas ecológicas, elaboradas con materiales biodegradables y diseñadas para dar un destino distinto a las cenizas. Algunos modelos permiten integrarlas a un proceso de germinación para el crecimiento de plantas o árboles, con lo que se busca convertir el recuerdo de una persona en un espacio natural. Sin embargo, su utilización depende de las características de cada producto y de las condiciones del lugar donde se pretenda realizar la siembra.
Otra opción son los nichos funerarios para urnas —propuesta en Guadalupe, Nuevo León—, que permiten resguardar las cenizas en estructuras que pueden aprovechar mejor el espacio disponible.
A estas opciones se suma la propuesta de crear cementerios ecológicos o panteones verdes —iniciativa planteada en el Estado de México—, en los que los entierros se realizan bajo criterios ambientales y con materiales biodegradables.
Así, mientras los panteones tradicionales enfrentan límites de espacio, alternativas como la cremación, los nichos funerarios y las urnas ecológicas ofrecen otras formas de despedir y recordar a los seres queridos. Estas modalidades, que van desde resguardar las cenizas hasta darles un destino ligado a la naturaleza, amplían las opciones funerarias más allá de la sepultura convencional.