
Filosofía sin escrúpulos

Muererío y la realidad. Una poeta en marzo
Teresa Gil
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Un bello y profundo libro es Muererío de Hortensia Carrasco Santos, que pese a su
brevedad, quince páginas, exhibe la calidad poética de la autora. Una mujer más que
muestra su obra, con un amplio curriculum, en este mes de marzo, cuando el término
femenino busca imponerse. Ella ganó el Premio Nacional de Poesía “María Elena Solórzano”
en 2019, pero sigue publicando libros. La palabra muererio, es uno de esos términos que la
RAE, muy propia, rechaza y desde luego no están en sus diccionarios. Se dice en forma
permanente que es el pueblo el que crea el lenguaje, pero vemos siempre que es la RAE la
que lo completa y adapta. O lo deforma. Hay no obstante una rebeldía que podría decirse
se expresa en lenguaje de los pueblos, que a querer y no ese cuerpo lingüístico tuvo que
aceptar; es el ejemplo de los nutridos diccionarios latinoamericanos -que tiene sus ejemplos
en otros pueblos- y esos diccionarios que publican expertos, acerca de palabras novedosas
que no han sido ni fueron incorporadas en la RAE. Uno se encuentra en muchas ocasiones
palabras que tienen esa diversidad, pero que se usan sobre todo en títulos. Es el caso del
término muererío. Pero la propia RAE menciona algunos como tensionante en lugar de
tensión, comparendo en lugar de comparación, líbido en lugar de libido, entre muchos.
LA POESÍA DE HORTENSIA EXPRESA LA REALIDAD DE LO QUE ESTÁ PASANDO
Aparte del título del libro publicado por Tintanueva Ediciones 2019, sabemos de un
importante grupo argentino que se llama Muererío Teatro y tiene vínculos universitarios en
Buenos Aires. Anda cerca de los 29 años. Hortensia Carrasco Santos es poblana y nació en 1971.
Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UNAM y ha publicado varios
libros de poesía que son su especialidad como poeta. Este no tiene ninguna explicación,
como no sea su título, simplemente es lanzado en doce poemas. Quizá ese muererío que
anuncia su título, lo ha estado viendo en estos años y lo confirmaría en este momento en las
agresiones de Donald Trump. Todos los poetas sensibles en el mundo, deben de haber
llorado por la muerte de más de cien niñas en Irán.
POBRECITA MUERTE
Ahora preciso de ti
aunque el otoño esté muy lejano.
Mira que veo eso que tu ya cantaste:
aún hay madres desoladas y artesanos pobres.
A mi lado la vejez camina
y me da palmaditas en los hombros
agita el recipiente donde un día recogerá mi ceniza.
Tu has dicho que la muerte no necesita mensajeros.
Pobrecita muerte.
POETA RECONOCIDA POR UNIVERSIDADES, PARTE DE LA REALIDAD PARA SU OBRA
Hortensia es reconocida en el medio y aparte del premio mencionado, ha recibido
importantes reconocimientos y menciones honoríficas incluso en crónicas, en la UNAM y
otros premios en la IBERO y centros culturales y está en varias antologías. Pero en este
caso, desolada, insiste en ese concepto de muererío que evidencia una enorme cantidad de
muertes.
MUERERÍO
Más allá de la ternura está la soledad urbana
y el empellón de una osamenta que trina.
Un esqueleto se vuelve pájaro
y revienta en los madroños de un calcio triste
que aletea y esparce plumas moribundas.
Una aurora de huesos empuja la mañana
es la muerte con su pan de niebla
con su harina terrible de dientes y cabellos.




