
Filosofía sin escrúpulos

La droga es ahora la malvada que se usa como pretexto para invadir. Pero en el pasado
también se usó. En el caso de Irak fueron las armas nucleares de Hussein que nunca
existieron. Los pretextos han sido muchos. El general Manuel Antonio Noriega me declaró a
fines de 1989, que Estados Unidos estaba buscando cualquier pretexto para penetrar en su
país, Panamá, del cual él era presidente. Y los pretextos podrían haber sido incluso para el
país del norte, que alguien les sacara la lengua, para penetrar por la fuerza en cualquier
país, dominarlo y hacerlo suyo. Pero para demostrar que las drogas no son algo que
prescribe, involucran con ellas ahora, a Gustavo Petro de Colombia y a Nicolás Maduro de
Venezuela. Así lo hicieron en Panamá a finales de 1989 y principios de 1990, y se llevaron
preso a Noriega acusado de traficante de drogas, y lo retuvieron más de diez años.
EN EL PASADO NO HUBO PRETEXTOS PARA LA INVASIÓN; SIMPLEMENTE SE HACÍA
Pero los antiguos invasores no necesitaban pretextos para hacerlo. Llegaban a lugares que
consideraban salvajes, sometían a sus habitantes o los mataban y se instalaban en tierras
que después consideraban suyas. La invasión para las que se ha usado el término de la
conquista, que se adhiere al de descubrimiento, eran palabras que ni siquiera necesitaban
usar. Actuaban con la tranquilidad de los que consideran en la actualidad, que lo que se
hallan es suyo aunque tengan un nombre o una fotografía en su interior. La actitud en la
llegada de los españoles a los terrenos que después se llamaron América, no tiene
justificación: primero porque encontraron pueblos organizados en todos sentidos, con
gobiernos, educación, religión y una estructura familiar que se expresaba de muchas
maneras, ya no digamos de las cuestiones de salud y otros aspectos. Ignorantes como eran
los recién llegados, muchos de ellos en fuga o ex convictos, encontraron altos niveles de
una ciencia que por lógica no reconocían como tal : el conocimiento del tiempo por ejemplo
¿Como fue que grupos de expulsados de sus países, se lanzaran a dominar, a golpear o a
matar, si no es por la fuerza de las armas que los nativos no tenían?
SE HACEN BROMAS CON LOS TAMALES DE NORIEGA, PERO LA INVASIÓN SE DIO
En un interesante artículo de Marcos Roitman publicado el miércoles 5 de noviembre en el
diario La Jornada, se mencionan los tamales de Noriega, como una especie de pretexto
bromista que se usaba para argumentar la invasión a Panamá. En Santiago donde estuvimos
periodistas mexicanos pertenecientes a la FELAP, para un homenaje al nacido en ese lugar,
muerto de una manera sospechosa, Omar Torrijos, el general Noriega, sentado junto a mi a
la hora de la comida me invitó a enseñarme el pretexto que tenían los gringos para invadir su
país. Fuimos debajo de un árbol y un soldado excavó para sacar una enorme olla que
contenía ¡tamales! El general me dijo mientras le brillaban los ojos por la broma, que era esa
el arma peligrosa que trataban de buscar los gringos. Esos tamales fueron parte de nuestra comida. En la capital centenares de panameños se entrenaban en las calles y ya llegaban
soldados gringos instalados en su mayoría en los miradores del Canal. Nosotros fuimos al
barrio del Chorrillo a dar un saludo a sus habitantes, la gente más pobre de la ciudad. A
nuestro regreso a la capital mexicana nos enteramos que Panamá había sido invadida y que
aquel humilde barrio El Chorrillo, había sido arrasado y matado a centenares de sus
habitantes, por órdenes de George H. W. Bush, padre, presidente entonces de Estados
Unidos.




