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CULIACÁN, Sin., 31 de octubre de 2025.-
Entre tumbas, flores marchitas y el silencio que cae con la tarde, José Ramón, albañil del Panteón Civil de Culiacán, asegura que la muerte no siempre significa ausencia. En su trabajo diario, dice, ha visto cosas que pocos se atreverían a contar.
“Este panteón tiene muchas historias, muchas presencias. Aquí pasan cosas que uno no se explica”, comenta mientras recorre los pasillos del viejo camposanto.
Una de las historias que más recuerda es la de una mujer que acudía todos los días a visitar las tumbas de sus dos hijos fallecidos.
“Nunca faltaba, siempre con flores frescas. Pero un día dejó de venir… y ya no la volvimos a ver”, relata.
Semanas después, un compañero suyo vivió algo extraño. Había perdido sus herramientas y, al buscarlas, recordó haber visto a dos jóvenes cargando una fotografía de una señora de mirada triste.
“Cuando encontramos la pala y la barra, estaban junto a una tumba recién cerrada. En medio estaba la foto de la señora que venía a diario, al costado de ella están dos tumbas donde reposaban fotografías de sus propios hijos. Mi compañero jura que los muchachos eran sus hijos, que vinieron a darle la bienvenida”, cuenta José, con la voz baja.
Pero las apariciones no se limitan a las tumbas de adultos. Según el albañil, el área infantil del panteón es donde más se sienten las presencias.
“A veces se oyen risas, pasos, gritos de juego… pero cuando volteas, no hay nadie, solo las cruces y las lápidas pequeñas”, dice.
José también recuerda una experiencia propia. Durante una jornada de sepultura, al abrir una vieja bóveda e intentar limpiar su interior, su lámpara se apagaba una y otra vez.
“Yo decía: ‘no quiere compañía ni luz’. Me daba risa, pero también nervios”, comenta entre risas contenidas.
Historias como estas, asegura, forman parte del día a día de quienes trabajan entre los muertos. Y aunque muchos las toman como simples coincidencias, José está convencido de que en el Panteón Civil de Culiacán los espíritus nunca dejan de hacerse presentes, sobre todo cuando se acerca el Día de Muertos.




