
Que nadie sepa mi sufrir, dedica Majo Aguilar al amor de sus amores

TRENTON, Nueva Jersey, EU, 3 de septiembre de 2025.- La superestrella puertorriqueña Bad Bunny ha transformado su residencia de conciertos en San Juan en un motor económico para la isla. Con una serie de presentaciones titulada No Me Quiero Ir de Aquí, el artista no solo deleita a sus seguidores con una mezcla de sus éxitos pasados y canciones de su álbum más reciente, Debí Tirar Más Fotos, sino que también está impulsando el turismo y la economía local en una temporada tradicionalmente baja.
La fama del artista ha demostrado un poder de convocatoria masivo. Se estima que más de 200 mil personas han viajado a Puerto Rico para asistir a sus conciertos.
Esta afluencia ha generado un impacto económico significativo. Según Discover Puerto Rico, una organización sin fines de lucro, la derrama económica estimada asciende a por lo menos 196 millones de dólares. El monto considera el gasto de los visitantes en alojamiento, transporte, gastronomía y otras actividades turísticas.
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