
Capturan en Sahuayo a hombre requerido por el FBI y Estados Unidos

CULIACÁN, Sin., 8 de octubre de 2026.- Sinaloa continúa sin reflejar una baja en homicidios dolosos realmente considerable, pese al despliegue de fuerzas federales y las acciones implementadas durante más de dos años de crisis de seguridad, señaló Miguel Calderón Quevedo, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP).
Calderón Quevedo consideró que la situación de violencia que inició en septiembre de 2024 no ha sido atendida de manera integral y que las acciones emprendidas hasta ahora han permitido solucionar parcialmente el problema.
Calderón Quevedo explicó que la crisis de seguridad no comenzó en septiembre de 2024, sino que tiene antecedentes de décadas y está relacionada con factores culturales, educativos, de infraestructura y con las capacidades de las instituciones encargadas de prevenir e investigar los delitos.
Afirmó que una de las primeras tareas pendientes es fortalecer a las instituciones de seguridad y justicia, particularmente la Fiscalía General del Estado, la Policía Estatal y el Poder Judicial.

“Fortalezcamos de una vez y para siempre a nuestra fiscalía, a nuestra policía estatal, a nuestro poder judicial para garantizar que haya justicia y enseguida pensar en tener paz”, planteó.
El Coordinador General del CESP señaló que las estadísticas muestran una brecha importante entre Sinaloa y otras entidades del país, por lo que consideró necesario que la sociedad también participe en la discusión pública sobre las estrategias para recuperar la seguridad.
Indicó que el problema requiere la participación conjunta de autoridades y ciudadanos, debido a que no puede resolverse únicamente mediante una mayor presencia policial o militar.
En 2025 se registraron mil 654 homicidios dolosos y en el corte hasta septiembre, la Fiscalía General del Estado lleva registrados 992 este 2026, un promedio de 110 por mes, por lo que de seguir así la incidencia, el año estaría cerrando con más de mil 300 personas asesinadas.
Eso representaría una baja del 21.4 por ciento, cifra aceptable, pero que dada la cantidad de homicidios dolosos, sigue siendo insuficiente.




