
Bajo precio del camarón afecta a los acuicultores sinaloenses

CULIACÁN, Sin., 18 de mayo de 2026.- Representantes del sector empresarial en Culiacán advirtieron que la violencia y la crisis económica mantienen severamente afectadas a las actividades productivas en Sinaloa, por lo que urgen a las autoridades a reforzar la seguridad y generar estrategias de rescate económico para los negocios y sectores afectados.
La presidenta de Coparmex, Martha Reyes Zazueta, señaló que el empresariado busca fortalecer la economía local pese al contexto de inseguridad que persiste en la entidad.
Indicó que muchos negocios han resentido bajas en ventas, cierres y afectaciones derivadas de la violencia, aunque aseguró que el sector continúa trabajando para mantenerse activo.
“Lo que le estamos pidiendo al gobierno es que nos dé seguridad y el rescate económico de los que estamos en este momento afectados. No nos podemos esperar a que la economía se reactive sola”, expresó.
Por su parte, el presidente de Canacintra, Luis Arturo García Sanz, reconoció que existe preocupación entre empresarios y ciudadanos por el incremento de fraudes telefónicos y extorsiones, principalmente en comunidades y sectores vulnerables.
Explicó que muchas de estas llamadas provienen de fuera del estado y aprovechan el clima de miedo que vive la población para enganchar a las víctimas y obtener depósitos de dinero.
“Estamos en una economía mal y aparte están dándole dinero a gente que está fuera de aquí. Puede ser de dos mil, cinco mil o hasta 10 mil pesos lo que les quitan”, comentó.
García Sanz aclaró que, aunque muchas personas relacionan estas llamadas con cobro de piso, en varios casos se trata de extorsiones telefónicas realizadas desde penales u otros estados del país.
Asimismo, señaló que en las últimas semanas comenzaron a surgir más reportes relacionados con este tipo de delitos, situación que ha encendido alertas entre las cámaras empresariales.
Los líderes empresariales coincidieron en que la situación de violencia ha provocado daños emocionales, económicos y sociales en las familias sinaloenses, además de afectar seriamente a sectores productivos como el agrícola.
Finalmente, consideraron que el reto no solamente es frenar la violencia, sino reconstruir la estabilidad económica y social del estado.