
Empresas, sin acreditar legalidad de 59 millones de litros de combustible: FGR

VILLAHERMOSA, Tab., 29 de abril de 2026.- Recién podía decirse que habían culminado los primeros cinco años de su vida, cuando Elmer Aldair Ascencio Pereyra sintió de pronto que lo cambiaban de cuerpo para siempre.
No se trataba de un aumento de peso, pero advirtió que la ligereza se le escapaba; de pronto, caminar se sentía como si cargara tres veces su propio ser.
Los diagnósticos arrojaron, al poco tiempo, que de ahora en adelante sería incapaz de echar a andar su propia existencia: el niño Elmer padecía distrofia muscular.
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