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CULIACÁN, Sin., 22 de enero de 2026.- El director de Suma, Iván Velázquez Aréchiga, advirtió sobre irregularidades en la matrícula escolar, principalmente en secundarias y bachilleratos, al detectarse en campo una asistencia mucho menor a la registrada oficialmente en los archivos educativos.
Explicó que al realizar observaciones directas en planteles, se ha identificado que hay menos alumnos de los que oficialmente aparecen inscritos, lo que podría deberse a cambios de residencia, traslados a otras ciudades del estado o del país, así como casos en los que se desconoce si los estudiantes continúan asistiendo a la escuela.
Velázquez Aréchiga precisó que el mayor volumen de información recabada corresponde al nivel secundaria, donde el fenómeno es más visible, aunque también se presenta en bachillerato.
Indicó que, si bien existen reportes de familias que se han mudado a otros municipios o estados, hay otros casos en los que no se tiene claridad sobre el paradero educativo de los estudiantes, e incluso situaciones donde han dejado de estudiar.
El director subrayó que el ausentismo escolar o el cambio constante de escuela tiene un impacto directo en el rendimiento académico, pero también en el desarrollo social y emocional de niños y adolescentes, particularmente en etapas clave como la adolescencia.
“Los jóvenes de secundaria y bachillerato necesitan entornos estables y seguros para desarrollarse de manera adecuada. El simple hecho de cambiar de escuela o abandonar los estudios rompe rutinas fundamentales y afecta su proceso de adaptación”, señaló.
Agregó que, si estas situaciones están vinculadas al desplazamiento por violencia, el impacto se vuelve aún más grave, ya que dificulta la adaptación social, la construcción de relaciones y el desarrollo de una identidad sólida, lo que puede derivar en conductas antisociales, como violencia entre pares, bullying, ya sea como víctimas o agresores y otros conflictos.
Velázquez Aréchiga explicó que la adolescencia es una etapa en la que los jóvenes comienzan a desvincularse gradualmente del núcleo familiar y a fortalecer su identidad a través de los grupos sociales, por lo que la falta de estabilidad en su entorno puede afectar seriamente su bienestar.
Finalmente, sostuvo que esta problemática afecta a toda la sociedad, pero de manera particular a la niñez y adolescencia, por lo que llamó a generar, como comunidad, espacios seguros y entornos adecuados que permitan a los jóvenes desarrollarse de forma saludable, fortalecer su sentido de pertenencia y construir valores para su vida adulta.




