
Agreden a balazos a Guardia Civil en Michoacán; hay un abatido

CULIACÁN, Sin.,15 de diciembre de 2025.- En el marco de la campaña voluntaria de donación de armas de fuego en Sinaloa, autoridades federales y estatales llevaron a cabo la destrucción de armas, en un acto que reafirma el compromiso institucional con la paz, la legalidad y la seguridad de la población.
Durante la ceremonia, el comandante de la Novena Zona Militar, Santos Gerardo Soto, general de brigada, destacó que este evento representa la culminación de esfuerzos operativos interinstitucionales orientados a reducir los índices delictivos, al dar destino final a armas que, tras cumplir su proceso legal, fueron puestas a disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
El mando militar subrayó que estas acciones se alinean con el Plan Nacional de Desarrollo 2024–2030, el cual contempla la Estrategia Nacional de Seguridad, cuyo objetivo es construir un México con justicia, libre de violencia y de la delincuencia.
Dentro de este marco, recordó que corresponde a la Sedena el registro, control, vigilancia y sanción de actividades relacionadas con armas de fuego, municiones y explosivos, conforme a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. La destrucción de armamento, dijo, contribuye de manera directa a disminuir la violencia, al debilitar las capacidades operativas de los grupos delictivos.
En el acto se informó que fueron destruidas 922 armas, de las cuales 622 son armas largas y 300 cortas, aseguradas mediante acciones coordinadas entre las Fuerzas Armadas, fiscalías, Guardia Nacional, policías estatales y municipales, así como a través de la campaña de donación voluntaria.
Gerardo Soto resaltó que el uso de armamento ilícito es un factor común en delitos de alto impacto como homicidios y robos, por lo que su aseguramiento y destrucción representa un golpe directo a las estructuras criminales. Asimismo, recordó que recientemente se reformó la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos para cerrar vacíos legales y establecer controles más estrictos, en respuesta al contexto delictivo del país.
Agradeció el trabajo coordinado de los tres órdenes de gobierno y la participación de la sociedad sinaloense, al señalar que cada arma destruida representa una contribución directa a la tranquilidad de las familias y al fortalecimiento del estado de derecho en Sinaloa.