
Visión Financiera

Agua: La fuerza motriz
El artista florentino, Leonardo Da Vinci, dijo: el agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza, y ese genio no se equivocaba. La vida en la tierra sería inconcebible sin agua y por lo tanto, se convierte en el motor más potente del mundo.
Sin embargo, en decenas de países, incluyendo México, las políticas públicas han quedado en deuda con una estrategia nacional sustentable para garantizar su abastecimiento.
Tan sólo la cuenca Lerma-Chapala, comprende total o parcialmente estados como Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Estado de México y Querétaro. Es la cuenca hidrológica más grande de México, es un sistema que, en conjunto, abastece a 20 millones de habitantes, una región que produce el 11 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que equivale a la riqueza total de países como Costa Rica o Panamá, sin embargo, en pleno siglo XXI se sigue buscando resolver de fondo el abastecimiento de agua.
Jalisco solucionó el abastecimiento de agua a largo plazo, con la presa El Zapotillo y ahora, Guanajuato tiene como prioridad estratégica el Acueducto Solís-León, 200 kilómetros de ducto para abastecer varias ciudades del corredor industrial como Celaya, Irapuato, Salamanca y León.
El asunto es que si cada gobierno estatal en turno ve el problema como tema a resolver de forma aislada, las consecuencias pueden ser devastadoras.
En el caso del Acueducto Solís-León, la opacidad y el desaire de las autoridades federales y estatales por socializa el tema provocó una tensión social innecesaria, la realidad es que la falta de información, más la desinformación quizá mal intencionada, fueron caldo de cultivo para la efervescencia del descontento social, principalmente de productores agrícolas de Acámbaro y alrededores, municipio donde se ubica la presa Solís.
El Acueducto Solís-León es uno de los 16 proyectos estratégicos que presentó la presidenta Claudia Sheinbaum en el Plan Nacional Hídrico 2024-2030, y destaca junto con la Presa Milpillas en Zacatecas y un proyecto integral para la Zona Metropolitana del Valle de México.
Se proyecta que la inversión en megaproyectos hídricos en México, del 2018 al 2030, supere los 150 mil millones de peso; tan sólo el Acueducto Solís-León costará 15 mil millones de pesos, que se invertirán en partes iguales entre el gobierno federal y el gobierno del estado de Guanajuato.
Proyectos estratégicos para garantizar la distribución de agua para uso urbano y agrícola en estados que contribuyen, de forma importante, al PIB nacional, como el Estado de México, Guanajuato, Querétaro, Michoacán y Jalisco, no pueden postergarse y menos, ser bloqueados a fuerza de desinformación.
Para unir esfuerzos por un bien común, también la Conferencia del Episcopado en México, debería tomar acciones para sancionar a sus sacerdotes, en caso de expresar opiniones desinformadas respecto al tema y, sobre todo, si implican violencia verbal, como las agresiones del sacerdote Alfredo Gallegos, conocido como: El padre pistolas, contra la gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García Muñoz Ledo, quien en una misa en Michoacán, amenazó con golpearla por impulsar el Acueducto Solís-León.
El tiempo es ahora, para impulsar mega proyectos que garanticen el suministro de agua a las futuras generaciones en México, es tiempo de responder con altura de miras a las exigencias que implica el tema, incluyendo un trabajo serio y responsable de autoridades estatales y federales para socializar el tema, y evitar que no escale a niveles de tensión que nadie desea.